Jorge Luis Borges

“Yo siempre me había imaginado el Paraíso bajo la especie de una biblioteca”.                   Jorge Luis Borges.

El más grande escritor de América Latina, el más admirado, el más erudito y el más destacado del siglo XX es, sin duda alguna, Jorge Luis Borges.

El pasado 14 de Junio fue su aniversario luctuoso.

Este es un homenaje al gran escritor Argentino  Jorge Luis Borges.

Jorge Luis Borges nació en Buenos Aires, Argentina el 24 de Agosto de 1899.

Escribió cuentos, poemas y ensayos pero nunca escribió una novela.  Fue uno de los eruditos más reconocidos de América Latina.

Tradujo a Oscar Wilde cuando apenas tenía 11 años de edad.

También tradujo obras de James Joyce, William Faulkner, George Bernard Shaw,  Franz Kafka, Herman Hesse, Edgar Allan Poe,  Walt Whitman, H.G. Wells,  Jack London, Virginia Woolf, Herman Melville, Jonathan Swift, Novalis, Henri Michaux, André Gide,  Rudyard Kipling, G.K. Chesterton, May Sinclair, Marcel Schwob y Gustav Meyrink.

Jorge Luis Borges amaba la literatura universal desde su infancia.

La relación de Borges con la literatura comenzó a muy temprana edad, siendo que a los cuatro años ya sabía leer y escribir.

En 1905 comenzó a tomar sus primeras lecciones con una institutriz británica.

Al año siguiente escribió su primer relato, “La visera fatal”, siguiendo páginas del Quijote. Además, esbozó en inglés un breve ensayo sobre mitología griega.

Sin embargo, cuando era niño, sus compañeros se mofaban de el porque hablaba tartamudeando.  Eso fue una experiencia traumática para Borges.

Su padre era Jorge Guillermo Borges, fue un abogado argentino,  que se dedicó a impartir clases de psicología.

Era un ávido lector y tenía aspiraciones literarias que concretó en una novela, El caudillo, y algunos poemas; además tradujo a Omar Jayyam de la versión inglesa de Edward Fitzgerald.

En 1970, Jorge Luis Borges recordaba con estas palabras a su padre: “Él me reveló el poder de la poesía: el hecho de que las palabras sean no sólo un medio de comunicación sino símbolos mágicos y música”.

La familia de su padre tenía orígenes españoles, portugueses e ingleses; la de su madre, Leonor Acevedo Suárez, tenía orígenes españoles y posiblemente portugueses.

En su casa se hablaba tanto en español como en inglés y por ende, Borges creció como bilingüe.

En 1914 el padre de Borges se vio obligado a dejar su profesión, jubilándose de profesor debido a la misma ceguera progresiva y hereditaria que décadas más tarde afectaría también a su hijo.                                                                                                                                                         Junto con la familia, se dirigió a Europa para someterse a un tratamiento oftalmológico  especial.

Durante la Prime Guerra Mundia, la familia se instaló en Suiza donde Borges estudió Francés.  Sus nuevos compañeros de escuela, muchos de ellos extranjeros como él, apreciaban ahora sus conocimientos e inteligencia y no se burlaban de su tartamudez.

Durante esa época leyó sobre todo a los prosistas del Realismo francés y a los poetas expresionistas y simbolistas, especialmente a Rimbaud.                                                                                                              A la vez, descubrió a Schopenhauer, Nietzsche, Mauthner, Carlyle y Chesterton. Con la sola ayuda de un diccionario aprendió por sí mismo el alemán y escribió sus primeros versos en francés.

Gracias al fin de las hostilidades y después del fallecimiento de la abuela materna, la familia Borges marchó a España en 1919.

Inicialmente se instalaron en Barcelona y luego se trasladaron a Palma de Mallorca.                                                                                                       En esta última ciudad Borges escribió dos libros que no publicó: “Los ritmos rojos”, poemas de elogio a la Revolución rusa, y “Los naipes del tahúr”, un libro de cuentos.

En Madrid y en Sevilla participó del movimiento literario ultraísta, que luego encabezaría en Argentina y que influiría poderosamente en su primera obra lírica.

En 1921, Borges y su familia regresaron a Buenos Aires y posteriormente Borges regresó a España para luego regresar a Argentina.

Durante ese periodo, Borges escribió varias de sus obras y cuentos.

Al igual que su coetáneo Vladimir Nabokov y el un poco más viejo James Joyce, Borges combinaba el interés por su tierra natal con intereses mucho más amplios.

También compartía su multilingüismo y su gusto por jugar con el lenguaje, pero a diferencia de Nabokov y Joyce, quienes con el paso del tiempo se dieron a la creación de obras más extensas, Borges nunca escribió una novela.

A quienes le reprocharon esa falta, Borges respondía que sus preferencias estaban con el cuento, que es un género esencial, y no con la novela que obliga al relleno.

Borges mantuvo una relación sumamente original con la filosofía. Prueba de ello son las incontables menciones filosóficas presentes en su obra ensayística y literaria, así como también su influencia sobre importantes filósofos y pensadores contemporáneos, como Michel Foucault, Ilya Prigogine, Richard Rorty, Umberto Eco y Fernando Savater.

Sin ser propiamente filósofo Borges era, no obstante, un ávido lector de filosofía.

Fritz Mauthner, filósofo del lenguaje y autor del “Diccionario de Filosofía” (Wörterbuch der Philosophie), ejerció gran influencia sobre Borges.

Así lo reconoció éste en numerosas ocasiones a lo largo de su vida.

Según afirmó en 1940 en la revista “Sur”, la obra mencionada fue uno de los cinco libros más anotados y releídos por él.

Citó por primera vez a Mauthner en 1928 en “El idioma de los argentinos” para justificar la imposibilidad de ordenar las ideas por afinidad (clasificación psicológica).

Posteriormente, se refirió a él en diversas revistas y escritos suyos como uno de sus autores predilectos.

En 1962 volvió a mencionarle para alabar su erudición y su fino sentido del humor.

El Diccionario de Filosofía suministró a Borges un repertorio de temas filosóficos (el alma, la conciencia, el mundo, el espíritu,etc…) sobre los que explorar sus posibilidades literarias.

Cada tema incluía una parte histórica donde exponía las aportaciones de filósofos como Plotino, Schopenhauer, Hume, Spinoza, Berkeley, Russell y otros.

Para Mauthner la primera y más fundamental preocupación filosófica fue el lenguaje: “la realidad de la filosofía es esencialmente lingüística.”

Borges cultivó la amistad del gran erudito mexicano Alfonso Reyes, a quien conoció a través de Pedro Henríquez Ureña.

Durante la etapa en que Reyes fue embajador en Buenos Aires (de 1927 a 1930) se veían con frecuencia, primero en la villa de Victoria Ocampo y después en las tertulias que el propio Reyes organizaba los domingos en la sede diplomática.

A Borges “sobre todo le subyugaba el refinado y seductor estilo literario del escritor mexicano”,  hasta el punto de considerarlo “el mejor prosista de lengua española en cualquier época”.

 

En 1955, Jorge Luis Borges fue elegido director de la Biblioteca Nacional de Argentina.   Fue director de la Biblioteca Nacional por 18 años.   También fue nombrado miembro de la Academia Argentina de Letras.

También estuvo en la cátedra de literatura Alemana y posteriormente fue director del instituto de literatura Alemana en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Buenos Aires.

En 1956 dictó el curso de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires, fue nombrado catedrático titular en la misma universidad, recibió un doctorado Honoris Causa de la Universidad de Cuyo y fue nombrado presidente de la Asociación de Escritores Argentinos.

Las obras de Borges continuaron traduciéndose a varios idiomas:33 en este período en particular.

“Otras inquisiciones” fue traducido al francés bajo el título Enquétes, “El Aleph” al alemán con el título Labyrinthe y una selección de cuentos de “El Aleph” y “Ficciones” al italiano como L’Aleph.

En este período también aparecieron los volúmenes sexto a noveno de las Obras Completas. Para 1960 se vinculó con el Partido Conservador.

Compartió con Samuel Beckett, en 1961, el Premio Internacional de Literatura (consistente en 10 mil dólares), otorgado por el Congreso Internacional de Editores en Formentor, Mallorca.

Este importante galardón lo promovió internacionalmente y le ofreció la posibilidad de que sus obras fueran traducidas a numerosos idiomas (inglés, francés, alemán, sueco, noruego, danés, italiano, polaco, portugués, hebreo, persa, griego, eslovaco y árabe, entre otros).

Borges fue invitado por varias Universidades extranjeras para dar conferencias y cursos sobre literatura Argentina y universal.

En 1962, finalizó una biografía sobre el poeta Almafuerte. En compañía de su madre, viajó a Europa en 1963 y ofreció numerosas conferencias. De regreso a Buenos Aires terminó una antología sobre Evaristo Carriego.

Con la colaboración de María Esther Vázquez publicó Introducción a la literatura inglesa en 1965 y Literaturas germánicas medievales en 1966.

Al año siguiente se editó “Introducción a la literatura norteamericana”, escrito en colaboración con Esther Zemborain y Crónicas de Bustos Domecq, con Bioy Casares.

En 1975 falleció su madre, a los noventa y nueve años. A partir de ese momento Borges realizaría sus viajes junto a una ex-alumna, luego secretaria y —por último, en la senectud de Borges— su segunda esposa, María Kodama.

En 1986, al conocerse enfermo de cáncer y temiendo que su agonía fuese un espectáculo nacional, fijó su residencia en Ginebra, ciudad a la que lo unía un profundo amor y a la cual Borges había designado una de mis patrias.

El 26 de abril se casó —por poderes— con María Kodama, según Acta de esa fecha labrada en Colonia Rojas Silva, Paraguay.

Falleció el 14 de junio de 1986 a los 86 años víctima de un cáncer hepático y un enfisema pulmonar.

Obedeciendo su última voluntad, sus restos yacen en el cementerio de Plain Palais.

La lápida, realizada por el escultor argentino Eduardo Longato, es de una piedra blanca y áspera.

En lo alto de su cara anterior se lee Jorge Luis Borges y, debajo, “And ne forhtedon na”, junto a un grabado circular con siete guerreros, una pequeña cruz de Gales y los años “1899/1986”.

La inscripción “And ne forhtedon na”, formulada en anglosajón, se traduce como “Y que no temieran”.

La cara posterior de la lápida contiene la frase Hann tekr sverthit Gram ok leggr í methal theira bert, que se corresponde al capítulo veintisiete de la Saga Volsunga (saga noruega del siglo XIII), y se traducen como “El tomó la espada, Gram, y la colocó entre ellos desenvainada”.

Estos dos mismos versos los utilizó también Borges como epígrafe de su cuento “Ulrica”, incluido en “El libro de arena”, único relato de amor del autor y cuyo protagonista se llama Javier Otálora.

Bajo esta segunda inscripción aparece el grabado de una nave vikinga, y bajo ésta una tercera inscripción: “De Ulrica a Javier Otárola”, lo que permite interpretar esta última inscripción como una dedicatoria de María Kodama a Jorge Luis Borges.

El mejor homenaje para Jorge Luis Borges es, leer todas sus obras, cuentos, poesías y ensayos.  Lo recomiendo mucho.

Muchas gracias a Wikipedia por este artículo.

WIKIPEDIA: “La enciclopedia libre que todos podemos editar”, y, según palabras de su cofundador Jimmy Wales, el proyecto constituye “un esfuerzo para crear y distribuir una enciclopedia libre, de la más alta calidad posible, a cada persona del planeta, en su idioma”, para lograr “un mundo en el que cada persona del planeta tenga acceso libre a la suma de todo el saber de la humanidad”.

¡Gracias nuevamente, Wikipedia!

Jacqueline

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